Reflexiones Caerán a tu lado mil y diez mil a… 12 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl Sal 91,7 Quisiera iniciar esta reflexión haciéndote dos preguntas: ¿Sabes que tenemos un Dios todopoderoso? y ¿Alguna vez te has preguntado qué tan poderoso es Dios? Sencillas de contestar, me dirás, claro que sí. Pero las hemos contestado quizá automáticamente, muy a la ligera, como algo elemental, pero en realidad ¿lo crees? ¿Estás consciente de ello? Muchas veces en la vida nos dejamos influir por los problemas, la delincuencia, el peligro, el mal que anda por todos lados y tememos por nuestras vidas. Empezamos a querer solucionar nuestros miedos buscando protección, seguridad en diferentes cosas y personas. Cuantas de nosotras hemos dicho en algún momento: “¡Yo sola no me quedo, que miedo!” o “¡yo irme de viaje solita nunca!” y, por último, “¡nunca podré enfrentar esto que me atormenta!” ¡Cuidado!, el miedo te ha paralizado en algún momento y quizá hasta ha llegado a esclavizarte a una vida que no quieres llevar, ¿dónde está la solución? Vayamos a la Palabra de de Dios y permitamos que nos dé un fundamento bíblico para responder con toda propiedad. Dios se le presenta a Abraham como el Todopoderoso: “Y siendo Abraham de edad de noventa y nueve años, el SEÑOR se le apareció, y le dijo: Yo soy el Dios todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.” Gn 17,1. La respuesta nos la da el salmista, también él ha pasado como tú por noches oscuras, difíciles, donde sus enemigos han querido acabarlo, pero él recuerda que tiene un Dios todopoderoso que va a defenderlo, por eso exclama: “caerán a mi lado mil y a mi diestra diez mil más, a mí no me alcanzarán porque hice del Señor mi refugio”. No cabe duda que vemos a un hombre con una relación muy fuerte con Dios, una vivencia, donde él conoce a Dios y se produce una confianza plena que le hace decir: a mí no me pasará, a otros quizá, pero a mí no porque mi confianza está en el Todopoderoso. No te preguntes como lo hará, eso no es asunto tuyo, solo déjalo actuar. Recuerdas a Ana, ella anhelaba tener un hijo, y no podía, se burlaban de ella, se sentía acabada, pero clamó al Señor y fue testigo de su poder, cuando nació su hijo Samuel. 1 Sm 1, 27. Recuerdas al pueblo de Israel cuando huía de Egipto guiado por Moisés, sus enemigos querían acabarlo, pero Dios todopoderoso abrió el mar rojo y ellos pasaron, cayeron todos los egipcios, pero del pueblo de Dios, todos llegaron a la otra orilla. Ex 14,15. En cada una de las batallas del pueblo de Israel contra sus enemigos, era Dios quien peleaba por ellos y vencía a todos sus enemigos. Recuerdas cómo de la nada Dios hizo el cielo, la tierra, el agua, los animales y al ser humano, Él es experto en hacer todo de la nada, no te preocupes. Tú confía. La lista podría continuar, por favor lee la Palabra de Dios y verás muchas obras más que te hablarán del poder de Dios. Quieres gozar de la protección de Dios, ver su glorioso poder manifestarse en tu vida, corre a los brazos del Señor cuando estés en peligro, búscalo en todo momento de tu vida, y como el salmista podrás decir: “El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es mi fortaleza, ¿Quién me hará temblar? ”. Sal 27,1 Cuando tomes esta decisión de hacer al Señor tu refugio, gozarás de sus cuidados y verás el poder de Dios, porque su palabra dice: “Quien se mete contigo se mete con la niña de mis ojos. “ Zac 2,12. Que tengan cuidado los que quieran hacerte daño, porque tú tienes a un gran defensor, Y quien quiera hacerte daño… se estará metiendo con el Todopoderoso. No temas. Nuestros enemigos parecen gigantes, nos susurran al oído, nos intimidan, pero tu recuerda: nuestro Dios es más grande y Todopoderoso. No te olvides de clamar, porque no hay nada tan grande en tu vida que Dios no pueda solucionar por ti. Por ello, camina segura, vive segura, disfruta, porque verás que a tu lado caerán muchos y a ti ningún mal te alcanzará. Dios es poderoso para hacer todas las cosas, mucho más allá de lo que pedimos o entendemos. Ef 3,20 Hna. Nancy de Cabrera
Reflexiones No podrá la desgracia dominarte, ni la plaga acercarse… 12 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl Sal 91,10-11 Al reflexionar en este salmo podemos notar desde el inicio del mismo, que el salmista eleva una oración llena de fe y certeza en la protección que Dios tiene sobre todo creyente. Ahora el versículo 10, es más específico sobre el cuidado que Dios tiene en cuanto al peligro de cualquier índole, ya que ha puesto un ejército de ángeles para que tengan cuidado de nuestra vida y de nuestra casa, sin importar quienes acechen alrededor, Él pone su mano poderosa y detiene a las fuerzas del mal. Imagínate la fuerza de su protección al punto que ni plagas, ni peligros de ni ningún tipo entrarán a nuestra vida ni a nuestro hogar. Ahora bien, hay algo que debemos tomar en cuenta, está escrito que esa protección será infinita para todos aquellos que se mantengan en el camino que Dios ha elegido para sus hijos, de lo contrario estaríamos expuestos a todo peligro, sin cuidado ni protección. En el Antiguo Testamento, el libro de Deuteronomio nos habla de las bendiciones de Dios a un pueblo que sabe escuchar: “Ahora bien si tu obedeces de verdad la voz del Señor, tu Dios practicando y guardando todos los mandamientos que te prescribo hoy, el Señor te levantará por encima de todas las naciones. Entonces vendrán sobre ti todas las bendiciones siguientes. Por haber obedecido a la voz de Dios”. Importante esta última estrofa que recalca que la bendición y protección viene por haber obedecido a Dios. Observen que en primer lugar, desde hace mucho tiempo Dios, viene instruyendo al hombre y a la mujer sobre un camino de cumplimiento de mandatos, el problema es que no sabemos escuchar esa voz, el Shemá que en hebreo quiere decir “escuchar”. El escuchar es poner en práctica y guardar en el corazón, recordemos el texto: “Dichosa la mujer que te dio a luz y los pechos que te amamantaron”, y Jesús agrego: “Dichosa la mujer que escucha la voz de Dios y la pone en práctica”. Como vemos, en el Nuevo Testamento se sigue sosteniendo el trato para con Dios: “La fidelidad trae bendición en la vida de las personas y la alcanzan sus generaciones. Dt 28,3. A qué bendiciones se refiere: Bendito serás en la ciudad y en el campo = En tu país o en el extranjero. Bendito será el fruto de tus entrañas = Tus hijos, tus nietos y bisnietos. Bendito el fruto de tu tierra = Tu trabajo, empresa, negocio Las crías de tus burras, el parto de tus vacas y ovejas = Todo lo que te pertenezca será próspero Benditos tus graneros y donde guardes tus frutos = Todo lo que siembres, todo lo que hagas estará seguro Benditas tus acciones desde el principio hasta el fin = Nada quedará sin recompensa, ni en el olvido. Y aún más, promete que todo aquel que se ponga en tu contra Él lo va a derribar y lo pondrá a tus pies. Hermana: en el lugar donde te encuentres dice Yavé Dios que no quedarás desprotegida ni abandonada, a donde vayas el pan no te faltara y tus buenas acciones no serán olvidadas y mucho menos quedarán sin recompensa, Él se compromete a bendecir tus graneros y tus generaciones. AMÉN Tú hermana en Cristo Betty Fajardo
Reflexiones Él te librará de la red del cazador; y… 12 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl Sal 91,3 Toda la Sagrada Escritura está bien contextualizada, es decir, está enmarcada en el tiempo y el espacio concretos en que fue escrita. Si nos damos cuenta e imaginamos un poco, nos daremos cuenda de que este versículo tiene como escenario una vida pastoral y la referencia a aquellas dificultades de los hombres de otras épocas, en donde los cazadores eran temidos y las pestes también vistas con miedo porque casi siempre eran mortales, pues la medicina no había avanzado lo suficiente como para combatirlas. La vida de los pastores estaba llena de muchos asechos: los ladrones, los animales salvajes, etc. Ellos dependían totalmente de las ovejas, sin ellas no podían llevar el sustento a sus familias, sus vidas corrían mucho peligro. En cuanto a la enfermedad, la peste era devastadora; sin hospitales, sin medicinas, la gente no tenía ninguna esperanza de curación. En ambos casos, tanto en lo pastoril como en la salud, los hombres de aquel entonces estaban a la deriva. ¿Dónde encontrar apoyo, ayuda, salvación? Es aquí donde el salmista proclama su confianza e invita a que todos se aferren a Él, porque sólo Él tiene en sus manos la potestad de dar salud y salvación a quienes lo sigan. Ni el cazador malévolo, ni la peste mortal podrán contra Él (Dios). Hoy nos movemos dentro de otras realidades. Ni ternemos una vida pastoal, y tampoco son frecuentes las pestes, porque la medicina ha hecho grandes progresos. Pero existen otras amenazas tan “mortales” como las de antes. Sería interminable enumerar la cantidad de amenazas que están a nuestro lado. Por mencionar alguna, ¿cómo relacionamos nuestra fe con la vida cotidiana? ¿Lo que decimos, lo que pensamos, lo que hacemos está en sintonía con lo que decimos creer? Estamos muy acostumbrados a “creer”, pero no le “creemos a Dios”, es decir, estamos llenos de tantos conocimientos en nuestra fe, nos hemos focalizado en asegurar las “verdades de fe”, pero todavía nos falta mucho para confiar plenamente en Él. Si algo nos asegura el versículo del salmo es que no existe otro que pueda darnos salud y salvación. Y esta falta de creer en Él nos ha llevado a una praxis de caridad demasiado pobre, sin ningún compromiso con los hermanos y hermanas que viven a nuestro alrededor, sin ninguna incidencia en la sociedad en la que vivimos. En definitiva, somos cristianos(as) que todavía no damos “sal y luz” a este mundo. Tenemos un “año de fe”, momento para aumentar nuestra confianza en nuestro Dios, para hacer valer sus valores en esta sociedad que nos está conduciendo a una muerte de la fe, a una muerte de la humanidad, por eso debemos, como los antiguos hombres y mujeres, confiar absolutamente en nuestro pastor, en nuestro Dios, porque Él nos librará del cazador moderno y de las nuevas pestes del siglo XXI. Francisco Pérez.
Reflexiones La Cosecha 12 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl LO QUE CADA UNO SIEMBRE ESO TAMBIEN COSECHARA… GAL. 6:7 Un hombre llamó a una emisora de radio solicitando un consejo, con lujo de detalles expuso su precaria situación: soy un anciano de 76 años mi esposa y mis hijos me han abandonado y me encuentro solo y sin consuelo dígame usted que puedo hacer. .. Todos estamos sujetos a leyes unas de tipo natural como la ley de la gravedad otras de tipo social y las de tipo espiritual. La Biblia nos enseña a través del texto de Galatas 6,7 una de las leyes bíblicas mas impresionantes “la Ley de la Siembra y la Cosecha,” Dios da a cada uno el fruto de sus obras Jer. 17,10 “ Nosotros en alguna medida hemos experimentado el éxito o la satisfacción después de haber alcanzado una meta, como el día en que nos graduamos, el momento en el que concluimos un trabajo o la realización de un sueño. Sin embargo se experimenta mayor satisfacción cuanto mas difícil o esfuerzo empeñamos en alcanzar nuestra meta, razón tenía el salmista cuando dice los que siembran con lágrimas cosechan cantando, salmo 126. Nosotros lo decimos de otra manera “todo lo que vale cuesta” esfuérzate por alcanzar tus metas no importa cuantos obstáculos encuentres en el camino si actúas con determinación las alcanzaras. Que deseas cosechar al final de la jornada amor, comprensión, perdón, un mejor empleo, un mejor matrimonio o unos mejores hijos… todo esto lo puedes tener en cuanto a la medida en que estés dispuesta a sembrar, la biblia dice “quien siembra escaso, cosechará escaso y quien siembre en abundancia cosechará en abundancia” invierte tu tiempo en dar amor a los que están a tu lado, ofrece amistad sincera, ayuda al necesitado, visita al enfermo, habla con sabiduría, consuela al que esta triste, alégrate con las que triunfan. Aquel anciano que llamó a la radio su interlocutor le contestó de esta manera; estimado amigo es usted una de las personas mas egoístas con quien he hablado últimamente, puesto que solo piensa en usted. Ya no piense en usted preocúpese de los demás busque ayudar a otros y se dará cuenta que nunca va estar solo siempre van haber personas que le apreciarán y querrán estar con usted. Ahora que estamos al final de un año puedes hacer un balance de todas tus acciones y consecuentemente de los efectos que estas han traído a tu vida, pudo haber sido un año bueno o uno muy bueno esto de acuerdo al esfuerzo empeñado en cada actividad realizada. ¿Cuál fue el resultado? No te desanimes que se abre ante ti un nuevo horizonte y tienes una nueva oportunidad inicia un nuevo ciclo, recuerda sin esfuerzo no hay cosecha. Hno. Hugo Velásquez Comunidad Hosanna
Reflexiones Dominio propio 12 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl Cuando en Génesis 1,26 leemos: Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra. Dios mismo nos da autoridad sobre la creación, pero hay algo que el hombre tendrá que enfrentar: su propio yo, su naturaleza caída, su concupiscencia, su egoísmo, su carne. Tenemos ante nosotros el mayor desafío del ser humano: el dominio propio. Los santos se han destacado por este fruto del Espíritu Santo, cuentan que tres santos se reunieron en una entrevista de domino propio ante la tentación y el primero confesó: -para dominar la tentación me desnudo y me lanzo hacia la nieve y el frío aplaca todo mal pensamiento; el segundo muy similar, solo que se lanzaba al rosal y el dolor de las espinas calmaban todo impulso carnal; cuando le preguntaron al tercero dijo simplemente: -cuando me ataca la tentación yo sólo lleno mis pensamientos de Dios, y él llena todo espacio, no hay más lugar para el pecado. A veces necesitamos unos cuantos rosales o una montaña de nieve para calmar esa lucha interior, pero descubramos ese último recurso al que todos los hijos de Dios tenemos acceso: Rom 8,14 En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Es un texto que quisiéramos como descansador de pantalla o como copiloto en el tráfico, como asistente de niñera, no sólo con los niños, sino con los adolescentes y hasta nuestro cónyuge, No existe otra forma de mantenerse en gracia de Dios, hasta que le damos su lugar al Espíritu Santo. Como fruto del Espíritu el dominio propio nos lleva a ser libres: 1 Tes. 4,4-5 que cada uno de vosotros sepa poseer su cuerpo con santidad y honor, y no dominado por la pasión, como hacen los gentiles que no conocen a Dios. El principal problema que enfrentamos es al enemigo que llevamos dentro: la carne; el primero el Diablo, el segundo el mundo, pero la carne es la que le abre la puerta a los otros dos. Al reconocer la autoridad de Dios en nuestras vida. DAN 4,3 ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán poderosas sus maravillas! Su reino es un reino eterno, y su dominio de generación en generación. Es una exigencia como cristianos: 1Tim 4:16 Vela por ti mismo y por la enseñanza; persevera en estas disposiciones, pues obrando así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen. No cabe duda que quien más nos desgasta es el hombre viejo, la naturaleza carnal, somos rebeldes con Dios, nos resistimos a decir: hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Pero el Espíritu Santo es nuestro consolador, él nos guía, nos llena, nos transforma: 2Tim 1,7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Cuando le damos la prioridad al Espíritu Santo en nuestra vida, somos guiados a una nueva dimensión de plenitud, Pablo decía, ya no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí. Se va a notar el cambio, seremos transformados en testigos de Cristo en un mundo lleno de pasiones, nuestra pasión prevalecerá, nuestra borrachera del Espíritu Santo superará toda adicción, nuestro amor por Cristo opacará cualquier otro amor terrenal. Disfruta de tu vida en comunión con Cristo. José Miguel Rojas Guatemala
Reflexiones Fidelidad 12 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl Por un momento te invito a que cierres tus ojos y pienses en tan sólo 3 cosas que Dios te ha dado y en donde tú hayas visto y sentido su fidelidad. ( Hazlo ahora ) Bien ahora continuemos. Se que pensaste en más de 3 pues Dios es fiel y muestra su fidelidad a cada momento de nuestro vida. Ahora en que cosas crees que podría pensar Dios si fuera Él el que tuviera que hacer el mismo ejercicio que acabas de hacer. Será que podría pensar en más de 3 o acaso le faltarían. La fidelidad nace del amor. No se puede esperar fidelidad de aquel que no ama. Si hemos recibido bendiciones de parte de Dios es por que Él nos ha amado hasta el punto de dar a su hijo por ti y por mi. Por lo tanto la pregunta a plantearse es ¿cuánto amo yo a Dios? Que tan grande es mi amor por Él que me permita ser fiel a su palabra y a su Iglesia. El ser humano tiende a ser fiel a sus ideales, a su filosofía, a su equipo, a sus amigos pero que difícil es muchas veces ser fiel al Señor. Pronto caemos en la tentación; sentimos desgano ante la oración, no leemos la palabra, no sentimos alegría de acudir a nuestra eucaristía, si nos piden que realicemos un servicio para el Señor ponemos cualquier tipo de excusa para poder evadirlo, no sentimos ningún interés por conocer más del Señor no deseamos crecer, no estamos dispuestos a dar de nuestro tiempo y mucho menos de darnos y entregarnos al Señor. No te parece que debemos evaluarnos en el amor. Para profundizar en ese amor es necesario estar cerca de la fuente del amor que es Jesús y si queremos ser fieles debemos de imitarlo a Él que fue fiel hasta la muerte y una muerte de cruz. Igual que acercarnos a la Santísima virgen María que fue fiel al Sí que pronuncio hasta las últimas consecuencias. Dios espera de cada uno de nosotros que demos fruto y mucho fruto pero no hay nada más grato para Él que el fruto de la fidelidad. Ante la cruz todos se habían ido sólo estaba el discípulo Juan que con toda solvencia al escribirle a la iglesia de Esmirna les dice “ Sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corana de la vida” ( apocalipsis 2: 10 ). Nuestro llamado no es ser fieles cinco, diez o veinte años es ser fieles hasta la muerte para que podamos dar un testimonio de lo que Dios puede hacer en la vida de todo aquel que se deja amar por Él y corresponde con el mismo amor. Griselda de Velásquez Guatemala.