Skip to content
  • Explora
  • Actividades para ti
  • Pregunta
  • Recursos
    • Podcast
    • Vídeo
    • Radio y televisión
  • Reflexiones
  • Anécdotas
  • Oraciones
  • Citas
  • Sedes
  • Quiénes somos
  • Contáctanos
  • Legati Fidei
Reflexiones

Todo tiene su tiempo…

  • 12 marzo, 20154 agosto, 2020
  • by svsl

En este mundo todo tiene su hora; un momento para todo cuanto ocurre. (Eclesiastés 3,1)

Es el recurso más valioso que poseemos. Nunca regresa. Algunos piden un poco más de èl al ver acercarse a la hermana muerte. Otros piden se extienda cuando la están pasando súper bien, e inclusive quisieran que se detuviera (hasta se han escrito canciones sobre esto). Algunos quisieran que pasara un poco mas rápido, pero esto es cuando tienen alguna angustia demasiado grande y creen, que si èste pasa, con èl pasarà dicha preocupación. En fin todos lo poseemos actualmente de la misma forma. Es un recurso dado para todos de la misma manera: El tiempo.

Debido a lo valioso que es este recurso y porque queremos aprovecharlo al máximo, muchas veces tendemos a administrarlo, según nosotros, tan bien… pero tan bien, que termina haciéndonos falta y no disfrutamos lo que lleva consigo, como es debido.
Cuando se es mujer esta situación aumenta, ya que por tener la capacidad de administrar y organizar varias cosas a la vez en su cerebro, terminan pretendiendo llevar a la práctica todas estas cosas también en el tiempo… y muchas veces no es posible, ya que casi todo toma más tiempo del que originalmente se piensa.

El libro del Eclesiastés cuando nos habla de èl nos dice que todo tiene su tiempo y su momento bajo el sol y luego de una lista de acontecimientos que lo conllevan, nos afirma que Dios todo lo hizo “hermoso” en su tiempo.
A ver. Veámoslo despacio. ¿Quiere decir que no puedo hacer todo lo que quiero? No.
Simplemente nos dice que todo tiene su tiempo. Así como todas las cosas tienen su espacio, y al ordenar colocamos todas las cosas en su lugar. Todo también tiene su tiempo y si nos ordenamos, encontraremos un tiempo para cada cosa. De hecho, al ordenar hay ciertas cosas que terminamos desechando porque ya no son útiles. De igual manera, en la administración de nuestro tiempo debemos saber que hay cosas que aunque quisiéramos hacer, no las debemos o podemos hacer.

El mismo Dios que es el “eterno presente”; Va realizando la creación poco a poco.
Si… leyó bien: poco a poco. El libro del Génesis nos muestra el relato de los siete días de la creación y en èl, Dios quiere enseñarnos algo: inculca la santificación del sábado (Sabat: descanso) a lo cual usted probablemente reaccionara: ¡Descanso! ¡Como es posible! ¡No se lo puedo creer! Pero así es. También ofrece una visión de la duración del proceso en que poco a poco se completa el universo, además, còmo el Señor va insertando a sus criaturas progresivamente en el tiempo; poco a poco se va llenando el marco, cual nido, que acogerá finalmente al hombre, cuya aparición dará sentido a todo lo que le había precedido.

Se que queremos hacer muchas cosas y pensamos que el tiempo es apremiante. Pero no olvide que no por mucho madrugar, sale más temprano el sol… o nos abren antes el supermercado. ¡Bástale a cada día su propio afán! (Mt 6, 34)
Dios es Dios y El se tomó su tiempo para la creación la creación. No se afane… tómese su tiempo.

Oración

Gracias Señor por el don de la vida y por el tiempo que me permites compartir contigo y todos mis seres queridos. Perdóname por los momentos en los que he estado demasiado ocupada para disfrutar de la dulce comunión que viene de pasar tiempo a tu lado. Ayúdame a equilibrar mi vida y mi tiempo con sabiduría y con cuidado, permíteme establecer un orden en las actividades que realizo a fin de que con cada una de ellas pueda glorificar tu nombre. En el nombre de Jesús y por intercesión de María nuestra madre. Amén.

Reflexiones

Un corazón que muestra compasión

  • 12 marzo, 20154 agosto, 2020
  • by svsl

Nunca niegues un favor a quien te lo pida, cuando en tu mano esté el hacerlo. No dejes para mañana la ayuda que puedas dar hoy. Prov 3,27-28.

En una oportunidad en que iba en mi vehículo, tuve el imprevisto que se pinchó la llanta, inmediatamente me moví a la orilla y busqué quién me podía hacer el favor de ayudarme a cambiar la llanta, primero pasó un hombre que no pudo ayudarme pues no tenía tiempo, después bendito sea Dios, se acercó un buen hombre que me quiso ayudar. Que alegría me dio recibir un favor, y encontrarme con una persona que tuvo compasión de mí.
¿Cuál es la actitud que nosotros tomamos cuando alguien necesita un favor, nos pide ayuda o vemos al necesitado? …estamos listas y dispuestas a ayudar, tenemos un corazón dispuesto o lo hemos negado por distintas razones.

Veamos que dice La palabra de Dios al respecto: nos invita a que cuando podamos hacer un favor, lo hagamos y no digamos: “mañana”, pues la oportunidad que se nos presenta es hoy, ahora. Esa es la voluntad de Dios para nuestras vidas.
Siempre nos viene la duda cuando nos hablan de dar, ¿será que yo tengo algo para dar? Y luego decimos: no tengo nada para dar, más bien estoy para que me den, la Madre Teresa decía “nadie es tan pobre que no tenga nada que dar, todos podemos dar.”

Una y otra vez Jesús nos dice que debemos dar, que demos a todos (Lucas 6,30) que demos sin esperar recibir nada a cambio, que demos en la forma generosa que Dios da, la cual es amable para con todos aun con el mal agradecido. Tú y yo podemos aprender a dar de esta forma y así demostramos compasión.

¿Cómo puedo hacer para tener un corazón que muestre compasión? En primer lugar debes estar atenta para observar a las personas que Dios pondrá a tu alrededor desde las más cercanas como tu familia hasta personas desconocidas que necesitan una ayuda de ti, tanto cosas materiales que cubran una necesidad, como tu sola presencia en un momento difícil, palabras de ánimo, una sonrisa, un abrazo, un oído atento, un favor… ¡ Ves que si tienes muchas cosas para dar!

En segundo lugar, tienes que estar segura: Dios puso a esta persona delante de ti porque Él espera que tú hagas algo por ella o ellos, no será otra persona, es a ti quien Dios te invita; no le digas mañana como dice el proverbio, hazlo hoy, Dios espera de ti.

Y por último cuando hagas un favor, hazlo con alegría, gozo, libertad y abundancia. El libro de proverbios nos recuerda una promesa al que da: El alma generosa será prosperada. Prov 11,25 Dios sabrá recompensarte.

De esta forma te estarás convirtiendo en la mano de Dios para muchas personas que andan a tu lado, una mano de Amor que se extiende a todos sus hijos sin excepción.

Adelante Mujer, tienes mucho para dar, pero sobre todo Dios espera que tú lo hagas, porque sabe que puedes hacerlo. No niegues un favor cuando en tus manos esté el poder hacerlo.
Dios te bendiga.
Nancy de Cabrera
Mujer, si tú supieras.

Oración

Gracias Señor por todo lo que me das, aún sin merecerlo siempre estás pendiente de mí. Tú me alimentas, me cuidas, me sostienes; tú siempre me das; concédeme un tener un corazón compasivo para que pueda compartir y ayudar a mi prójimo en todo momento como Tú lo haces conmigo. Gracias por acercar personas a mi lado las cuales necesitan de una ayuda de mi parte. Permite que pueda actuar de acuerdo a tu voluntad y hacer las cosas que estén a mi alcance para mostrar tu Amor a los demás.

Te lo pido en el nombre de Jesús con la intercesión de María Nuestra Madre con la fuerza del Espíritu Santo
Amen.

Reflexiones

El impacto de una buena palabra

  • 12 marzo, 20154 agosto, 2020
  • by svsl

“Palabras suaves, panal de abejas, dulces al alma, saludables al cuerpo.”
PROVERBIOS 16, 24.

Si alguna vez has tenido la oportunidad de estar frente a un “panal de abejas”, podríamos ver cómo las abejas entran y salen, van y vienen, todas juntas trabajando y todas ocupando el lugar que en el panal le fue asignado, unas obreras, otras nutren las larvas, otras cuidan la reina, otras incluso no haciendo nada.

Pues la verdad, es que es impresionante ver que ninguno se interpone con otra, o ninguna toma el lugar de la otra salvo que muera para no dejar una obra inconclusa, no discuten, no se entrometen, no compiten.
Seguramente que cada una sabe lo que tiene que hacer, cada una sabe su responsabilidad, dando como resultado la mas rica miel.

Imaginémonos que el mundo fuera un panal, y que viviéramos como las abejas nos enseñan, todas aportando lo bueno que cada una tiene, produciendo una buena miel, dulce.

Así es el sabor que dejan las palabras amables al paladar.
Como las palabras que salen de la boca de la mujer amable; “amable” quiere decir que es una mujer capaz de ser amada.
Como la abeja que recoge el mejor polen hasta convertirlo en una exquisita miel así la mujer que se acerca a Dios y toma su figura, o sea se “configura” con El; porque deja que Dios se acerque y la transforme, entonces hablará con dulzura y esa dulzura hará bien al alma de quien la escucha.
La poca miel es dulce la miel en abundancia se vuelva empalagosa.
Es un fruto, cuyas medidas están en la sabiduría de quien lo ofrece, da lo necesario con mucha prudencia, pero con la certeza de que aquella persona necesita de ese amor y no de otro.

Pidámosle a Dios que nos proteja de un “empalago religioso”, que después de estar tan cerca de El, al no haber digerido “día con día” su presencia en nuestra vida, le pediremos unas vacaciones para alejarnos de El, cuyo regreso no es predecible.

También Dios es amable, prometió a Abraham “una tierra que mana leche y miel”, es un Dios que quiere ser amado y busca amar.

Que el Señor te lleve a esos prados donde encontramos el polen justo que llena nuestra vida, que será lo que yo pueda dar y ofrecer a los demás.

Que el Señor te de la paz.

Fr. Edwin Alvarado S.
Marruecos, África

Oración

Maravilloso Padre Celestial, te alabo por tu sabiduría. Ayúdame por el poder de tu Espíritu Santo en mí para que te honre con mis palabras. Que cada palabra que pronuncie sea de bendición para las personas que me escuchan, permite que mis labios permanezcan cerrados cuando no sea capaz de edificar a los demás. Gracias por tu ayuda, por tu amor, por tu bondad y por tu perdón. En el nombre de Jesús y por la intercesión de María nuestra Madre. Amén

Reflexiones

Encomienda tus obras a Yahvé y tus proyectos se…

  • 12 marzo, 20154 agosto, 2020
  • by svsl

Siempre hay una pregunta que nos viene a la mente cuando nos encontramos frente a un nuevo año.

Cualquier pregunta que esté en nuestra mente y en nuestro corazón, será la que nos haga invertir todas nuestras fuerzas hacia ese fin.

De verdad que adentrarnos a un año más de nuestra vida, es una gracia de Dios, que traducido a nuestro lenguaje popular diríamos “es una bendición de Dios”.

Es un Dios que nos da la vida para que continuemos haciendo el bien y “decir-el-bien”, o sea “bien-decir”, traducido a nuestro lenguaje diríamos: “bendición”.

Esta reflexión que les estoy compartiendo se las envío desde Marruecos donde actualmente me encuentro como misionero. Realmente es bello ver que la presencia de Dios ya existía en estas tierras, antes de que llegáramos con los misioneros a hablar de Dios. Me refiero a que no somos nosotros los que abrimos e indicamos el camino a Dios, sino que es el mismo Dios que interviene en cada pueblo y se hace presente e indica Èl mismo el camino.

Es hermoso escuchar en su hablar diario, a los niños, a los jóvenes, a los adultos, a los ancianos, a las altas jerarquías, etc., que no dicen algo del futuro si no va agregada la frase “Insha Alah” (que quiere decir: “Si Dios quiere”, algo parecido como lo dice en el libro de los Proverbios 16, 3: “Encomienda al Señor tus tareas, y te saldrán bien tus planes.”

Se imaginan la sorpresa de encontrarse con los que llamamos “no creyentes”, que para todo te dicen “si Dios quiere”, que todo lo podemos lograr “si Dios quiere”.

Yo recuerdo de la infancia que cada vez que decíamos algo que queríamos hacer, nuestros padres decían “si Dios quiere…”

Pero por qué ya no existe esta frase en nuestro vocabulario? Es que ha sido superada? Superada a cambio de qué? Qué seguridad hay de nuestra vida para el mañana? A caso ya no es Dios dueño de nuestra vida? Quizá es un Dios ausente en nuestras pláticas.

A ti que estás leyendo esta reflexión te pregunto: Conocías esta frase? La usas de vez en cuando? O ya no existe en tu vocabulario?

Hago estas preguntas, porque, si volvemos al inicio de la reflexión, las preguntas que te han venido a la mente, o los proyectos que tienes pensado llevar a acabo, etc., te invito a que se las presentes a Dios y no te olvides de tener en cuenta, que será así como tú lo quieres pero:
Si Dios quiere”.

Tal vez no sale como lo teníamos pensado, pero es que Dios quiere lo mejor para ti, y quizá lo que le pedíamos no coincidía con el proyecto de Dios para tu vida.

Recordemos que el silencio de Dios lo debemos leer así: “espera, sigue adelante, ya verás”.

Es Dios que en su infinito amor y misericordia nos dará su BENDICION, y te invito a que leas en tu Biblia la cita del libro de Proverbios 3, 6: “… en todos tus caminos, tenlo siempre presente, Èl enderezará tus sendas.”

¡Que Dios te de la paz!

Fr. Edwin Alvarado Segura OFM

Marruecos, África

Oración

Dios mío, quiero entregarte todos mis deseos y proyectos de este año, los presento delante de ti confiando en que Tu me darás tu gracia para poder realizarlos. pero sobre todo Señor, quiero hacer tu voluntad y si es para el bien de mi alma permíteme alcanzarlos. Amen.

Reflexiones

El Amor disimula las Faltas

  • 12 marzo, 20154 agosto, 2020
  • by svsl

A menudo hemos oído decir: el amor lo perdona todo, y se ha ido quedando como una frase popular nada más. lo bueno es ponernos a descubrir en este versículo de proverbios: ¿ a qué se refiere?.

Primeramente nos hace ver todo lo negativo que puede provocar el odio, dice que nos puede llevar a peleas, a distanciamientos, a quitar el habla a una persona, a crear conflictos. Incluso nos puede llevar a grandes guerras que no solo dañan relaciones sino nos mata interiormente. El odio nos lleva a ser mezquinos, pero más nos llena de mezquindad a nosotros mismos que nos vamos autodestruyendo y no somos capaces de dar nada ninguna clase de fruto.

Sin embargo la segunda parte del versículo nos lleva a la parte positiva donde nos habla que el amor no solo perdona las ofensas sino nos lleva a encubrir todas las faltas que cometan contra nosotros, el amor no consiste en corresponder al amor que nos puedan dar, más bien consiste en superar la falta de amor de la otra persona.

Las personas reaccionan mal, tienen malas intenciones, hablan mal de ti, te levantan falsos testimonios, te acusan, te ignoran, se burlan de ti porque es sencillo “ellos nunca han conocido el amor” , recuerda nadie es capaz de dar lo que no tiene y tú debes recordar que Jesús en el momento más difícil, cuando llego a sentirse tan solo resuelve elevar su oración al padre “perdónalos porque no saben lo que hacen” nos justifico por no haber conocido todavía el amor.

Solo el que ha encontrado el amor de dios es capaz de perdonar, de olvidar y de dar otra oportunidad.

Amada hermana te invito a que muestres el amor grande de dios que llevas dentro de ti.

Betty

Reflexiones

La belleza de una sonrisa

  • 12 marzo, 20154 agosto, 2020
  • by svsl

El corazón alegre mejora la salud; el espíritu abatido seca los huesos.
Pro 17,22

Desde tiempos inmemorables el hombre ha investigado la manera de curar las enfermedades que amenazan su existencia, en la actualidad con los avances tecnológicos el hombre continúa con ese afán, sin embargo, la sabiduría divina apunta con mayor precisión a una vida plena y al final la vida eterna (Juan 10,10)

Los últimos informes científicos afirman que existe una conexión directa con el ánimo y muchas enfermedades, la tristeza por ejemplo predispone al cuerpo a muchas enfermedades que terminan acabando con el individuo, a veces antes de tiempo.

El gozo y la alegría son experiencias ligadas al encuentro con Jesús, el anuncio a la Virgen María: Alégrate María… Cuando María saluda a Isabel el bebé saltó de gozo, y la expresión de María fue: “mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.” Cuando los ángeles anuncian el nacimiento de Cristo sus palabras fueron: “les anuncio una noticia que será de gran alegría para todo el pueblo…”

El anuncio de Cristo de la Buena Nueva al ser recibido provocaba gozo en la tierra y en el cielo. La conversión logra como consecuencia un gozo eterno que inicia en el momento de la decisión del ser humano. Al sanar el enfermo, glorificaba a Dios, saltaba de gozo, provocaba una alegría que se contagiaba, sólo había un sector que no se alegraba: el de las tinieblas, que perdía adeptos, que sucumbía ante la luz que nos trae Jesús.

San Pablo nos escribe: gócense, les repito, gócense. Lo que debemos de saber es que lo escribió desde lo profundo de una celda.

La tristeza es un depredador escondido en lo profundo del ser humano, agazapado, oportunista, cobarde, que está esperando que bajen tus defensas para minar tu ser entero, empujándote a la “devoradora depresión” y convenientemente mantenerte en ese oscuro pozo sin salida. Y lo más triste es de que le damos permiso, haciéndole nuestra más cercana y vieja amiga. Llegamos a pelearnos con todos, con tal de mantener a esa ingrata parásita a nuestro lado como nuestra mejor amiga.

Es tu decisión, puedes llenarte del gozo del Señor, puedes disfrutar de las maravillas que llevaron a María a decir: “mi espíritu se alegra en Dios mi salvador…” o puedes continuar mirando y contemplando tus llagas, como el mendigo Lázaro a quien los perros le lamían las llagas. Existen personas a quienes les encanta auto compadecerse y que los demás le pongan atención a sus calamidades, pues sólo quejándose viven.

Hoy puedes iniciar una nueva vida de la mano de Cristo, lleno del gozo del Espíritu Santo, radiante con una salud envidiable, pues Cristo es nuestra Shalom (=paz, gozo, bendición, salud, prosperidad, todo lo bueno). Todos los días sus misericordias son nuevas, y nosotros podemos disfrutarlas o rechazarlas, quien las rechace, prefiere vivir triste, enfermo y sin esperanza, pero cuando decidimos abrir nuestro corazón a su presencia, nos vamos renovando diariamente, hasta llegar a la estatura del varón perfecto: Cristo.

Oración
Glorioso Padre Celestial, tú eres el dador del gozo. Te alabo por el gozo que está puesto delante de mí cada vez que miro al cielo. Gracias por el gozo que tu Espíritu produce en mí. Perdóname por cubrir o esconder mi gozo en las ocasiones que debería dejarlo brillar. Ayúdame a compartir este gozo con otras. Me regocijo en ti, mi Señor, mi Redentor. Te lo pido en el nombre de Jesús, con la intercesión de María nuestra madre. Amén

Navegación de entradas

1 … 4 5 6 7 8 … 19

Entradas recientes

  • Elegidas por Dios para dar fruto
  • Alegría plena
  • Permanezcan en mi amor
  • Dar fruto abundante (Juan 15,8)
  • Consejos para permanecer

Comentarios recientes

    Archivos

    • agosto 2020
    • agosto 2017
    • agosto 2016
    • junio 2015
    • mayo 2015
    • abril 2015
    • marzo 2015
    • febrero 2015

    Categorías

    • Anécdotas
    • Citas
    • Oraciones
    • Reflexiones

    Meta

    • Acceder
    • Feed de entradas
    • Feed de comentarios
    • WordPress.org
    Conócenos
    Desayunos
    Conoce más
    Radio y Televisón
    Ver
    Reflexiones
    Leer
    previous arrow
    next arrow
    Slider
    Suscríbete
    Lo más importante en tu buzón electrónico cada mes, de forma gratuita
    Redes sociales