Nunca niegues un favor a quien te lo pida, cuando en tu mano esté el hacerlo. No dejes para mañana la ayuda que puedas dar hoy. Prov 3,27-28.
En una oportunidad en que iba en mi vehículo, tuve el imprevisto que se pinchó la llanta, inmediatamente me moví a la orilla y busqué quién me podía hacer el favor de ayudarme a cambiar la llanta, primero pasó un hombre que no pudo ayudarme pues no tenía tiempo, después bendito sea Dios, se acercó un buen hombre que me quiso ayudar. Que alegría me dio recibir un favor, y encontrarme con una persona que tuvo compasión de mí. ¿Cuál es la actitud que nosotros tomamos cuando alguien necesita un favor, nos pide ayuda o vemos al necesitado? …estamos listas y dispuestas a ayudar, tenemos un corazón dispuesto o lo hemos negado por distintas razones.
Veamos que dice La palabra de Dios al respecto: nos invita a que cuando podamos hacer un favor, lo hagamos y no digamos: “mañana”, pues la oportunidad que se nos presenta es hoy, ahora. Esa es la voluntad de Dios para nuestras vidas. Siempre nos viene la duda cuando nos hablan de dar, ¿será que yo tengo algo para dar? Y luego decimos: no tengo nada para dar, más bien estoy para que me den, la Madre Teresa decía “nadie es tan pobre que no tenga nada que dar, todos podemos dar.”
Una y otra vez Jesús nos dice que debemos dar, que demos a todos (Lucas 6,30) que demos sin esperar recibir nada a cambio, que demos en la forma generosa que Dios da, la cual es amable para con todos aun con el mal agradecido. Tú y yo podemos aprender a dar de esta forma y así demostramos compasión.
¿Cómo puedo hacer para tener un corazón que muestre compasión? En primer lugar debes estar atenta para observar a las personas que Dios pondrá a tu alrededor desde las más cercanas como tu familia hasta personas desconocidas que necesitan una ayuda de ti, tanto cosas materiales que cubran una necesidad, como tu sola presencia en un momento difícil, palabras de ánimo, una sonrisa, un abrazo, un oído atento, un favor… ¡ Ves que si tienes muchas cosas para dar!
En segundo lugar, tienes que estar segura: Dios puso a esta persona delante de ti porque Él espera que tú hagas algo por ella o ellos, no será otra persona, es a ti quien Dios te invita; no le digas mañana como dice el proverbio, hazlo hoy, Dios espera de ti.
Y por último cuando hagas un favor, hazlo con alegría, gozo, libertad y abundancia. El libro de proverbios nos recuerda una promesa al que da: El alma generosa será prosperada. Prov 11,25 Dios sabrá recompensarte.
De esta forma te estarás convirtiendo en la mano de Dios para muchas personas que andan a tu lado, una mano de Amor que se extiende a todos sus hijos sin excepción.
Adelante Mujer, tienes mucho para dar, pero sobre todo Dios espera que tú lo hagas, porque sabe que puedes hacerlo. No niegues un favor cuando en tus manos esté el poder hacerlo. Dios te bendiga. Nancy de Cabrera Mujer, si tú supieras.
Oración
Gracias Señor por todo lo que me das, aún sin merecerlo siempre estás pendiente de mí. Tú me alimentas, me cuidas, me sostienes; tú siempre me das; concédeme un tener un corazón compasivo para que pueda compartir y ayudar a mi prójimo en todo momento como Tú lo haces conmigo. Gracias por acercar personas a mi lado las cuales necesitan de una ayuda de mi parte. Permite que pueda actuar de acuerdo a tu voluntad y hacer las cosas que estén a mi alcance para mostrar tu Amor a los demás.
Te lo pido en el nombre de Jesús con la intercesión de María Nuestra Madre con la fuerza del Espíritu Santo Amen.