Anécdotas La fábula de la paciencia 11 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl Un mandarín, a punto de asumir su primer puesto oficial, recibió la visita de un gran amigo que iba a despedirse. -Sobre todo, sé paciente, -le recomendó su amigo- y de esa manera no tendrás dificultades en tus funciones. El mandarín dijo que no lo olvidaría y dio gracias por el consejo. Su amigo le repitió tres veces la misma recomendación, y cada vez, el futuro magistrado le prometió seguir su consejo. Pero cuando por cuarta vez le hizo la misma advertencia, estalló y dijo: -¿Crees que soy un imbécil? ¡Basta! ¡Ya van cuatro veces que me has repetido lo mismo! -Ya ves que no es fácil ser paciente, -le contestó su amigo con calma-. Lo único que he hecho es repetir mi consejo dos veces más de lo conveniente y ya has montado en cólera.
Anécdotas La Silla 11 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llego a la habitación del enfermo, encontró a este hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas. Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo ; “Supongo que me estaba esperando”, le dijo. “No, quien es usted?”, dijo el hombre. “Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando ví la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo”. “Ah si, la Silla”, dijo el hombre enfermo, le importa cerrar la puerta?” . El sacerdote sorprendido la cerró. “Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar. Cuando he estado en la Iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios que trae, …, pero siempre esto de las oraciones me entró por un oído y me salió por el otro, pues no tengo idea de cómo hacerlo. -Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración.” Esto ha sido así en mí hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo: José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús. así es como te sugiero que lo hagas: Te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo, luego con fe miras a Jesús sentado delante de tí. No es algo alocado el hacerlo pues El nos dijo: “Yo estaré siempre con vosotros”. – Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora”.- “Es así que lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces”. Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija…. pues me internaría de inmediato en el manicomio.” El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo que había estado haciendo, y que no dejara de hacerlo. Luego hizo una oración con él, le extendió una bendición y se fue a su parroquia. Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó: “Falleció en Paz ? ” “Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama, me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso.” “Cuando regresé de hacer compras una hora más tarde ya lo encontré muerto.” “Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. -Qué cree usted que pueda significar esto?” El sacerdote se secó las lagrimas de emoción y le respondió: “Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera…”
Anécdotas El Ciego 11 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl Había un ciego sentado en la vereda, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que, escrito con tiza blanca, decía: “POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO”. Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue. Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna, su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, el que re escribió su cartel y sobre todo, qué había escrito. El publicista le contestó: “Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras”. Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía: “HOY ES PRIMAVERA, Y NO PUEDO VERLA”. Cambiemos de estrategia cuando no nos sale algo, y verán que puede que resulte mejor de esa manera. Decía Einstein: “Si hace lo que siempre ha hecho, obtendrá los resultados que siempre ha obtenido”
Anécdotas Verdadero Amor 11 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde yo trabajo para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y mientras se curaba le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer. Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí . Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado. Mientras acababa de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana. -No, me dijo. Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce. Entonces le pregunté extrañado. -Y si ya no sabe quién es usted,¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas? Me sonrió y dándome una palmadita en la mano me dijo: -“Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella”. Tuve que contenerme las lágrimas mientras salía y pensé: -“Esa es la clase de amor que quiero para mi vida. El verdadero amor no se reduce a lo físico ni a lo romántico. El verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es…
Anécdotas Los lobos 11 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida. Les decía: …- una vieja pelea esta ocurriendo dentro de mi, es entre dos lobos; uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, competencia, superioridad, egolatría. El otro es bondad, alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, dulzura, generosidad, benevolencia, amistad, empatía, verdad, compasión y fe. Esta misma pelea esta ocurriendo continuamente dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra… Los chicos se quedaron pensativos, y uno de ellos preguntó a su abuelo: ¿ Cual de los lobos ganará? …y el viejo cacique respondió simplemente …-“el que alimentes”-…
Anécdotas La Vasija Agrietada 11 marzo, 20154 agosto, 2020 by svsl Un cargador de agua de la India tenía, dos grandes vasijas, que colgaban a los extremos de un palo y llevaban encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota sólo tenía la mitad del agua. Durante dos años esto fue así diariamente, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de los logros, para los fines que fue creada. La vasija agrietada estaba muy avergonzada de su imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de lo que se suponía era su obligación. Después de dos años, la vasija quebrada le habló al aguador diciéndole: “Estoy avergonzada y me quiero disculpar porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y obtienes la mitad del valor que deberías recibir.” El aguador, le dijo compasivamente: “Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.” Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vió muchísimas flores hermosas a lo largo, pero de todos modos se sentía apenada porque al final, sólo quedaba la mitad del agua que debía llevar. El aguador le dijo entonces: ¿Te diste cuenta que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he conocido tus grietas y quise sacar lo positivo de ellas. Sembré semillas en el camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años he recogido flores para el altar de mi Maestro. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza.”