1. Fuerza mía, en ti espero; porque tú, Dios mío, eres mi fortaleza. Sal 59, 10
2. Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro auxilio oportuno en el peligro. Sal 46, 2
3. El Señor es mi fortaleza y mi escudo, mi corazón confía en Él, y al punto me socorre. Sal 28, 7
4. El Señor es mi fortaleza, ¿quién me hará temblar? Sal 27, 1
5. Tengo siempre presente al Señor; con él a mi derecha jamás fracasaré. Sal 16, 8
6. Mi fuerza y mi refugio es el Señor. Ex 15,2
7. Yo te he mandado que seas fuerte y valeroso. No temas ni te acobardes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas. Jos 1, 9
8. El sólo cuenta con fuerzas humanas, pero nosotros contamos con el Señor nuestro Dios para ayudarnos y combatir a favor nuestro. 2 Cr 32, 8
9. Mi corazón se alegra en el Señor, mi fuerza está en mi Dios. 1 Sm 2, 1
10. ¡No estén tristes, que el Señor se alegra al verlos fuertes! Neh 8, 10
11. Refugio mío y fortaleza mía, Dios mío, en ti confío. Sal 91, 2
12. No temas, pues yo estoy contigo; no te angusties, pues yo soy tu Dios; yo te fortalezco y te ayudo. Is 41, 10
13. Fuerza mía, en ti espero, porque tú, Dios mío, eres mi fortaleza. Sal 59, 10
14. ¡Sean fuertes y anímense, todos los que esperan en el Señor!. Sal 31, 25
15. Caerán a tu lado mil y diez mil a tu derecha, pero a ti ningún mal te alcanzará. Sal 91, 7
16. Todo lo puedo en Cristo que me da la fuerza. Fil 4, 13
Salvador Gómez