1. Porque has cautivado al rey con tu hermosura, él es tu Señor, inclínate ante él. Sal 45, 12
2. ¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres! ¡Palomas son tus ojos! Cant 1, 15
3. “¡Levántate, amada mía, preciosa mía y ven! Cant 2, 10
4. ¡Toda hermosa eres, amada mía, y no hay defecto en ti! Cant 4, 7
5. ¡Qué hermosa eres, qué bella, delicia de mis amores! Cant 7, 7
6. Como el sol que sale por altas montañas, es la belleza de una buena mujer en casa ordenada. Eclo 26, 16
7. La belleza de la mujer alegra el rostro. Eclo 36, 22
8. No se preocupen por el adorno exterior: peinados, alhajas de oro, vestidos elegantes; sino por el interior, el del corazón humano, el adorno imperecedero de un espíritu apacible y serenos. Esa es la verdadera belleza a los ojos de Dios. 1 Pe 3, 3-4
9. Una mujer valiosa, ¿quién la encontrará? Es más preciosa que las perlas. Prov 31, 10
10. La mujer hermosa se hace respetar. Prov 11, 16
11. Corazón contento alegra el semblante. Prov 15, 13
12. Engañosa es la gracia, vana la hermosura; la mujer que teme al Señor merece alabanza. Prov 31, 30
13. La mujer honesta multiplica su encanto, es incalculable el valor de la que se sabe dominar. Eclo 26, 15
14. La fama de tu belleza se difundió entre las naciones paganas, porque era perfecta la hermosura que yo te había dado. Oráculo del Señor. Ez 16, 14
15. Gracia y belleza alegran la vista. Eclo 40, 22
16. No alabes a nadie por su belleza, ni desprecies a nadie por su aspecto. Eclo 11, 2 Betty Fajardo