Al leer estos versículos pareciera que nos están hablando de un cuento fantástico. ¿No te parece? ¿Cómo puede ser posible que me carguen para que mi pie no tropiece? ¿Cómo puedo pisar serpientes y aún más, víboras y salir con vida? ¿Cómo puedo pisar leones si son grandes y feroces; menos creíble todavía dragones, si las leyendas dicen que son enormes y echan fuego por sus fauces?
Pues así de increíble es lo que Dios puede hacer con aquella mujer que ha depositado toda su confianza en el Señor. Aquella que cree que Dios tiene el poder para ordenar a sus ángeles que vengan en su auxilio y le permitan salir vencedora. El catecismo de la Iglesia dice en el numeral 328 que la existencia de los ángeles es una verdad de fe. Son seres espirituales que tienen entre sus funciones protegernos. Necesitas FE.
Está bien, podrías pensar “sí creo y confió pero en dónde están esos animales; es más, los dragones no existen”. Estás en lo cierto. Estos animales representan a todas aquellas personas que muchas veces están cerca de nosotros y que por estar lejos de Dios se parecen a las serpientes y a las víboras pues con su lengua hacen un daño tan grande a los demás y a ti. Un daño que puede llegar a ser mortal. Se acercan a ti cautelosamente y en cuanto te distraes, van y te atacan. ¿Pensaste en alguna persona? Seguramente en más de una. Los leones y dragones pueden ser aquellas personas que tú ves tan grandes, que tienen el poder o el dinero suficiente para acabar contigo. Te pones frente a ellas y te sientes como una minúscula hormiga que en cualquier momento te pueden destruir. Tal vez sean esos problemas que ves gigantes y feroces que amenazan con atacarte y acabar con tu alegría, tu gozo, tu paz y hasta con tu vida.
Esas piedras pueden ser esas tentaciones y pecados que has tratado de esquivar, de quitar del camino pero que no has podido hacerlo. Una y otra vez vuelves a tropezar con ellas. Esas piedras te dificultan avanzar por el camino que el Señor tiene para a ti. Y no te permiten vivir la vida de bendición que Él quiere que vivas.
En muchas ocasiones he escuchado decir que salir a las calles de nuestro país es como salir a la selva en donde puedes encontrarte con alguno o con todos estos animales. Eso nos aterroriza, desearíamos no salir nunca. Pero ahora es el momento de hacer nuestros estos versículos y convencernos de que el que está con nosotras es más poderoso que los que están contra nosotras. Dios está contigo para que puedas salir vencedora de todo chisme, de toda calumnia, de todo problema, de toda depresión, de toda tristeza, de todo rencor, de toda angustia, de todo miedo, etc. Dios enviará a sus ángeles de la misma manera que lo hizo cuando protegió a Lot ( Génesis 19), que salvó a Agar y a su hijo ( Génesis 21) a Daniel (Daniel 6,23) a Pablo ( Hechos 12,7 ), así el Señor lo hará contigo, pues Dios es el mismo de ayer de hoy y de siempre.
El Todopoderoso y sus ángeles cuidan de ti y protegen tu vida. CAMINA Y AVANZA CADA DÍA MÁS
Hna. Griselda de Velásquez.