1) Después el Señor Dios pensó: “No es bueno que el hombre esté solo; voy a proporcionarle una ayuda adecuada”. Gen 2, 18
2) Su marido confía en ella y no le faltarán ganancias. Prov 31,11.
3) Se levanta cuando aún es de noche, distribuye la comida a sus criados y las tareas a sus criadas. Prov 31, 15.
4) Tiende su mano al necesitado, alarga sus brazos al pobre. Prov 31,20.
5) Mejor es vivir en apartado rincón que en amplia casa con mujer conflictiva. Prov 25, 24
6) El que da al pobre no pasará necesidad: quien no lo ayude, será maldecido. Prov 28, 27
7) En cualquier caso, que todo se haga con orden y decoro. 1 Cor 14,40.
8) Haz bien al piadoso y tendrás recompensa, si no de él, al menos del Altísimo. Eclo 12, 2
9) El que practica la misericordia, presta a su prójimo; el que acude en su ayuda, cumple los mandamientos. Ecl o 29, 1
10) Presten su servicio de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres. Ef 6, 7
11) Mejor es no hacer promesas, que hacerlas y no cumplirlas. Ecl 5, 4
12. El que consigue una mujer, tiene el comienzo de la fortuna: una ayuda semejante a él y columna de apoyo. Eclo 36, 24 13. Mejor son dos que uno, pues juntos obtienen mejores resultados de sus esfuerzos. Ecl 4, 9
14. Porque si caen, alguno levantará al otro. Pero ¡ay, si uno cae sin nadie que lo levante! Ecl 4, 10
15. De la misma manera, si dos se acuestan juntos, se calientan; pero uno solo, ¿cómo se calentará? Ecl 4, 11
16. Si uno es atacado, dos resisten mejor, pues no se rompe fácilmente una cuerda trenzada con tres hilos. Ecl 4, 12
(Gris de Velásquez)